Cómo preparar salsas calientes fáciles – Curso de Cocina para novatos (IV)


Las salsas calientes o  en elaboraciones de recetas caseras calientes se utilizan para darle más calidez a un plato, para que resulte más cremoso y untuoso o para que se pueda gratinar en el horno y obtener una presentación final espectacular y muy apetecible.

Prepara una buena salsa caliente y lleva la receta a otro nivel

Cómo preparar salsas calientes fáciles

Un chef principiante o cocinero novato debe conocer el secreto de estas riquísimas salsas calientes que le darán  a sus platos un toque mucho más fascinante, ampliando además sin esfuerzo su recetario ya que con este tipo de salsas podrás preparar muchísimos platos distintos de carne, pescado, verdura, pasta …

Un ejemplo de salsas en elaboraciones calientes son la bechamel en la lasaña, la salsa carbonara en la pasta, la salsa de queso en los champiñones al queso azul, la salsa de tomate para pizzas y pastas etc…

Si asistes a seminarios de cocina o talleres de gastronomía te podrás fijar que dividirán las mismas en salsas emulsionadas, ligadas o de tomate. Vamos a hablar de este tipo de salsas en profundidad, para aprender no sólo a prepararas, sino a utilizarlas en recetas caseras que puedas preparan habitualmente en tu cocina..

Salsas emulsionadas

Salsas emulsionadas - Salsa Holandesa

Una de las salsas para preparaciones calientes más famosa es la salsa holandesa, que se prepara con un elemento ácido como el vinagre, yemas de huevo, mantequilla y jugo de limón así como sal. Su método de cocinado, sin embargo, al contrario que otras emulsiones, no es en frío sino que se realiza al baño María. Dentro del uso de la salsa holandesa podemos encontrarnos con varias variaciones como la salsa bearnesa, a la que se le agrega chalota picada, eneldo, estragón, así como una pizca de vinagre… Este tipo de salsas calientes emulsionadas como la salsa holandesa puede prepararse para acompañar todo tipo de verduras asadas o hervidas, como patatas o unos deliciosos espárragos, o cualquier tipo de pescado al horno o a la plancha que queramos acompañar con un poquito de salsa y darle mucho más sabor sin perder el protagonismo del ingrediente principal.

Salsas ligadas

En esta categoría podemos integrar la bechamel, ya que en su creación se utiliza el “roux”, tostando un poquito de mantequilla (o AOVE) con harina antes de agregar la leche. Aunque hay otras variaciones como la salsa crema, que se realiza con bechamel y nata. La bechamel es perfecta para lasañas o todo tipo de pastas que gratinemos como unos macarrones, y dependiendo de lo ligera que la dejemos también puede servirnos para acompañar unas verduras como brócoli o coliflor.

Parecida también encontramos la salsa Mornay, que es un bechamel con yemas de huevo y queso rallado, que se utiliza para echar sobre huevos al vapor, huevos al horno o sándwiches gratinados. Las salsas veloute, son otras de las indicaciones para métodos de cocinado sencillos, alegrando recetas de carne y pescado. La veloute, se cocina con mantequilla y harina, así como con sal, jugo de limón y un picadillo de cebolla o cebolleta, y a la que en vez de añadir solamente leche, como hacíamos en la bechamel, le añadiremos también una parte (o en su totalidad, sin leche) de caldo (vegetal, de carne o de pescado) cocinándose de manera lenta hasta obtener una reducción. Este tipo de salsa veloute, con más sabor y ligera que la salsa bechamel, es perfecta para acompañar unos champiñones al horno.

Todas las salsas calientes reducidas como el curry, la salsa alemana o las salsas de finas hierbas, se clasifican en estas categorías.

Salsas de tomate

Salsas de tomate - Cómo preparar salsas calientes

La salsa de tomate casera más popular se realiza con tomates maduros, así como con sal, una pizca de azúcar para eliminar la acidez y especias tales como la pimienta, agregando hierbas aromáticas tales como el orégano y la albahaca. La salsa de tomate frito forma parte de la salsa boloñesa: a la que se le agrega también zanahoria, cebolla picadita y carne picada de ternera. Es una de las salsas calientes más utilizadas y versátiles, ya que además de servirnos de base para otras preparaciones, es un acompañamiento ideal para muchos tipos de arroces, tortillas, pasta … un clásico que una vez que aprendas a cocinar no faltará en tu nevera, ya que además podrás conservarla perfectamente durante varios días en el frigo. 

Bechamel, salsa de tomate, boloñesa … las salsas calientes te abrirán un mundo de opciones en la cocina 

Como ves las salsas calientes pueden servir para enriquecer todo tipo de platos, aunque la más utilizada sea la bechamel, siempre puedes probar a realizar una veloute así como una salsa holandera, ya que aunque siempre requieren de más preparación, quedan totalmente deliciosas. Aprende sin ningún esfuerzo este tipo de salsas caseras calientes y verás como tus recetas de cocina fácil pasarán a un nuevo nivel, además de abrirte un amplio abanico de posibilidades y nuevas creaciones para tus recetas tradicionales.

Salsas calientes
  • Precio (10 barato) - 9/10
    9/10
  • Dificultad (10 fácil) - 9/10
    9/10

Resumen

Las salsas calientes abrirán a nuestra cocina casera un nuevo mundo de posibilidades, ya que son ideales como acompañamiento de todo tipo de recetas de verduras, pastas, carnes, pescados ... Salsas muy fáciles de preparar y con ingredientes de bajo coste con los que llenar de sabor nuestros platos favoritos.

9/10
Última actualización: 28/05/2018


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