Cómo alimentar a un anciano celíaco

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Las personas celíacas poseen un pequeño problema: y es que no pueden consumir harinas refinadas ni integrales, haciendo que la compra diaria sea algo tortuosa, teniendo que tomar especial precaución a la hora de comprar panes, pastas y todo tipo de bollería industrial así como salsas y algunos tipos de embutido. Lo más importante es que compres harina especial para celíacos y que elabores tus propias recetas en casa ya que algunos productos para celíacos del mercado actual, cumplen su función, pero poseen ciertas grasas animales que pueden influir en la cantidad de triglicéridos que una persona posee, siendo no tan beneficioso para aquellas personas que padecen problemas de circulación o diabetes, entre otras dolencias.

En el caso de los ancianos, deberás aportarles menos cantidad de hidratos de carbono, creando buenas recetas con verduras frescas, basándote en la creación de algún dulce esporádico, evitando las pastas y los arroces. Ahora hay pastas especiales para celíacos aunque la textura puede ser no muy agradable para todo el mundo. No dejes de lado los pescados magros menos grasos y las carnes y si quieres prepararles algún bocadillo, opta por los quesos suaves, si te piden algún embutido utiliza aquellos que sean sólo adecuados para ellos y que en la etiqueta ponga “libre de gluten” o “apto para celíacos”. Si no te fías, siempre puedes hacer tu propio pastel de carne, poniendo en un molde una capa de carne picada de pollo o ternera, agregando algún huevo duro y verduritas troceadas, tapando con otra capa de carne. Al hornear crearás un pastel que hecho, podrás trocear, guardándolo tanto para las comidas como para hacer sándwiches y bocadillos. ¡Más sano imposible!

Cómo alimentar a un anciano celíaco con verduras frescas

Puedes hacer tus propias galletas si mezclas la harina apta para ellos con levaduras que sean tolerables, agregando tus mismos ingredientes de siempre, como la canela, ralladura de limón y naranja, trocitos de frutos secos etc… Recuerda que hay estómagos delicados que no necesitarán tanta comida o recetas contundentes, por lo que deberás aliarte a las sopas de calabaza y zanahoria, los purés ligeros, las cazuelitas de verduras blandas como la coliflor y el repollo, los purés de nabo, o unos sencillos pero ricos espárragos trigueros a la plancha etc… No dejes que la limitación sea un enemigo del sabor y únete a la utilización de hierbas que puedan ser de ayuda para estimular las digestiones como la albahaca, el romero o el orégano. Eso sí, no utilices especias ni chiles o pimienta negra, la sal algunas veces también será contraproducente, por lo que deberás medirla y echar o muy poca o la justa, según los padecimientos de la persona.

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Última actualización: 27/01/2014

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